08/03/2013

Nuestro Carisma

NUESTRO CARISMA:

Hacer el bien, siguiendo las huellas de Jesucristo que pasó haciendo el bien, liberando a los oprimidos, proclamando la dignidad de cada persona, proponiendo la fraternidad como un modo de vida humanizador y eclesial y actuando con misericordia ante toda realidad humana

El día 27 de febrero de 1876, Francisca Pascual Domenech funda la Congregación de Hermanas Franciscanas de la Inmaculada, en Valencia. La Congregación se inicia con 13 hermanas, procedentes todas del Beaterio de Terciarias Franciscanas de san Francisco de Asís, fundado en Valencia el siglo XIII, casi a principios de nacer el movimiento franciscano.

Desde el primer momento, la comunidad abrió sus puertas a cuantas necesidades sociales hubiera en su entorno, desde una experiencia de fe que centraban en el amor al prójimo, y que M. Francisca expresaba así: “el amor de Dios que no se expansiona en el prójimo es una tragedia y la vida cristiana no tiene otro sentido que hacer sencillamente el bien”. Las hermanas se dieron de lleno al servicio de los grupos más marginados de la época, teniendo como principio básico la educación en todos los niveles: La mujer y niña obrera; personas sordas y ciegas; enfermos de lepra; ancianos y enfermos en riesgo de abandono; educación de la mujer en general….

Consciente de que esta misión no es posible hacerla en solitario, buscó en todo momento la colaboración de la gente del pueblo, de los vecinos e instituciones. Por ello, la mayoría de las obras que ella emprendió fueron en colaboración y convenio con diversas instituciones (Patronatos, Fundaciones, Ayuntamientos, Asociaciones civiles…), procurando que la Congregación tuviese el menor número posible de propiedades